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Cuando Andrea Repetto, economista con doctorado del MIT y directora de la Escuela de Gobierno de la Universidad Católica, analizó la trayectoria administrativa reciente, fue contundente: se trataba de un periodo de encrucijada. En sus declaraciones más recientes, la experta describió el mandato del ex presidente Gabriel Boric como un gobierno de transición que, sin duda, inauguraría un camino de cambios estructurales, aunque advirtió sobre los riesgos de intentar acometer todo simultáneamente.

El análisis de Repetto trasciende lo anecdótico; toca fibras sensibles de la macroeconomía nacional. Según su evaluación, Chile enfrenta escenarios fiscales estrechos donde no existen márgenes holgados para maniobras arriesgadas. "Hay que empezar a hacer algo", señaló, no porque exista una crisis inmediata de deuda pública hoy, sino por la tendencia visible en los últimos ejercicios fiscales. La premisa es sencilla pero compleja de ejecutar: el gasto debe crecer más despacio que los ingresos.

La relación entre académica y poder político

Para entender bien el peso de las palabras de Repetto, hay que mirar hacia atrás. A finales de 2021, ella mantuvo una reunión privada con entonces candidato Boric en la Universidad Católica. Aquellos encuentros ocurrían vísperas de la primera vuelta electoral. Ella decidió finalmente no integrarse al gabinete ministerial, una postura que expuso públicamente. Esto le otorga una posición singular: observa desde fuera, con la independencia de quien conoce el terreno pero no tiene que rendir cuentas diarias como funcionaria pública.

A pesar de las reservas sobre ciertas reformas laborales y tributarias dentro del programa de campaña de Boric, su nombre apareció en materiales electorales en diciembre de ese año. Esto sugiere un cierto alineamiento ideológico o estratégico, aunque su participación se mantuvo externa. Esa distancia estratégica le permite criticar con solidez: ha cuestionado directamente la idea de financiar nuevos gastos con crecimiento económico, algo que, según su experiencia, rara vez sucede en la práctica real de la política pública.

Restricciones fiscales y la realidad presupuestaria

La economía chilena padece una rigidez estructural. Repetto es enfática al respecto: consolidar las cuentas públicas no necesariamente implica reducir el gasto de forma absoluta, sino controlar su ritmo de crecimiento. "Es suficiente que el gasto crezca más despacio que los ingresos", explicó en enero de 2026. Esta distinción es matizada pero vital. Significa que se puede seguir invirtiendo en servicios públicos, pero sin que esa inversión dispare el déficit fiscal.

Sobre la propuesta de bajar impuestos corporativos, la economista mostró escepticismo basado en datos globales. Cita que alrededor del 80% de los expertos están de acuerdo en reducir la tasa impositiva a las empresas, pero advierte un peligro silencioso: cuando se baja el impuesto, no se recupera vía crecimiento la recaudación perdida. Los casos internacionales muestran que la inversión no responde de manera automática ni lineal a la reducción de tasas. Depende demasiado de otros factores: permisos de construcción, contexto económico global y tipo de proyectos viables. Confiar ciegamente en que el mercado compensará la pérdida de recaudación es arriesgado.

Balance de gestión y nueva administración

Balance de gestión y nueva administración

Hablando sobre el periodo 2022-2025, se registró un crecimiento promedio del 2,1%, una cifra que la sitúa como la segunda peor actuación desde 1990. Repetto reconoció, sin embargo, esfuerzos específicos. Coincide con la evaluación de Javiera Martínez, directora del Budget, señalando que hubo signos de contención de la deuda. "Tuvieron que sentarse y discutir qué gasto reducir para reubicarlo", indicó. Se retiraron recursos del Fondo de Estabilización Fiscal (IFE) y se ajustaron excesos de la pandemia. Eso requiere voluntad política, independientemente de si está legislado o no.

La narrativa cambia ligeramente al abordar el escenario futuro inmediato. En marzo de 2026, Repetto fue consultada sobre modificaciones al Mecanismo de Estabilización del Precio de los Combustibles (MEPCO) bajo la administración de José Antonio Kast. Las proyecciones apuntaban a ajustes en los precios de los combustibles que podrían alcanzar los 320 pesos por litro. La experta entendió el cálculo: asumir costos políticos ahora para evitar problemas futuros cuando el precio del petróleo caiga. Es una decisión de corto plazo versus largo plazo.

Perspectivas económicas y consecuencias sociales

Perspectivas económicas y consecuencias sociales

La transición no solo afecta los libros de contabilidad, también la percepción social. Repetto recuerda que el país heredó una economía con inflación controlada y crecimiento cercano al 2,5% al inicio del periodo previo. Aún así, persisten desigualdades profundas que pruebas estandarizadas como la PAES no pueden resolver por sí solas. Las brechas reflejan diferencias sociales más amplias, no solo educativas. Mientras se debata sobre consolidación fiscal, la sensación ciudadana es de precariedad en los servicios básicos.

Lo que ocurre en Santiago tiene repercusiones nacionales. Las decisiones tomadas en el Gobierno de Chile impactan directamente la capacidad de respuesta ante crisis futuras. Si la tendencia de gasto supera a la de ingresos, el colchón de seguridad se agota. Por ello, la advertencia de Repetto resonó tanto en círculos académicos como empresariales: la disciplina fiscal es necesaria, pero debe gestionarse con matices para no paralizar el desarrollo social.

Preguntas Frecuentes sobre la Situación Económica

¿Qué significa exactamente que el gobierno sea de transición?

Significa que la administración actual cumple funciones específicas para preparar el terreno a cambios estructurales mayores. Según Repetto, este periodo sirve para inaugurar nuevas políticas, pero con la precaución de no abrumar la institucionalidad con demasiadas reformas simultáneas que puedan fallar.

¿Por qué es difícil financiar el gasto con crecimiento económico?

Los expertos señalan que la inversión no responde automáticamente a incentivos fiscales menores. Históricamente, promesas de recuperar dinero vía crecimiento no han funcionado, ya que depende de permisos, estabilidad y clima empresarial, no solo de impuestos bajos.

¿Qué impacto tendría un ajuste en el MEPCO para los ciudadanos?

Ajustes como los proyectados hasta 320 pesos por litro implican costos políticos inmediatos para el gobierno. Para la población, se traduce en aumento directo del costo de transporte y logística, afectando la inflación básica y el poder adquisitivo en el consumo.

¿Cuál es el consejo principal de Repetto para la gestión fiscal futura?

Su recomendación central es que el gasto público debe crecer a un ritmo más lento que la recaudación de ingresos. No se trata necesariamente de recortes brutales, sino de ralentizar el avance del déficit para lograr la sostenibilidad de la deuda a mediano plazo.

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